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La Toma

La Toma: vacaciones diferentes, naturaleza, desafíos y misterios

Pujante y progresista, la localidad de La Toma surge hacia el noreste de la provincia de San Luis, en el extremo suroeste de la zona denominada Valle del Conlara. Emplazada en el cruce de caminos principales -RP10, RP20 y RP2-, esta villa se halla tomando posición entre los centros de turismo receptivo, especialmente de aventura.
 
La Toma luce merecidamente el rango de Capital del Mármol Onix, mineral extraído de las canteras locales, entre las que destaca la Cantera Santa Isabel ubicada en el magnífico Cerro Tiporco. Joyería, artesanías, artículos decorativos son las aplicaciones básicas de este mármol verde veteado, convirtiéndose en excelentes souvenirs del paso por estos lados de San Luis. El turista podrá recorrer la Av. Mármol Onix, sobre la cual encontrará pequeños comercios de artesanías en piedra ofreciendo desde preciosas cajitas hasta muebles construidos en base al extraño material.
 
El magnífico Museo Parador Minero y su exposición de más de 650 minerales, completa la propuesta de Turismo Minero de La Toma, la cual alcanza su punto máximo de atracción con la Fiesta Nacional del Mármol Onix realizada cada enero. Pero ello no es todo lo que hallará en este encantador poblado del Conlara, un excelente dique pesquero, un balneario municipal acondicionado con los mejores servicios y antiguas construcciones como el reconocido Castillo, se adjuntan a la opción minera haciendo de La Toma un espacio de parada obligatoria.
 
Capital Nacional del Mármol Onix: la localidad de La Toma sobresale turísticamente en la provincia de San Luis gracias a su propuesta minera y de aventura. Espacios culturales y artesanales, balnearios y pequeños pesqueros se suman a aquella cartelera, principalmente en épocas estivales, logrando una cada vez mayor afluencia turística.
 
Paseos: El recorrido puede comenzarse en el centro mismo del poblado a través de un paseo por la Av. Mármol Onix, en la cual el turista se encontrará con las maravillas producto del mineral verde veteado típico de esta región, extraíble de canteras como la Santa Isabel. Y puede continuar con una visita al Museo Mineralógico donde se hallan expuestos más de 650 minerales siendo reveladas, además, las modalidades de aplicación de cada uno de ellos.
 
Días de camping y playa, pesca de pequeños ejemplares de agua dulce, admiración de bellezas naturales prodigiosas, acceso a las minas, excursiones hacia el pueblito de Renca; son algunas de las opciones existentes en La Toma. Un lugar donde se es testigo del trabajo y el progreso.
 
Orígenes: La actividad del hombre en este territorio, como en gran parte de San Luis, data de la época precolombina cuando los asentamientos indígenas existentes - Comechingones, Huarpes, Michilingues, Pampas, Olangasta - iniciaron el desarrollo de la minería, la alfarería y el cultivo en forma primitiva, siendo luego desplazados por la colonización.
 
Específicamente, el origen de este poblado se relaciona con la llegada del Ferrocarril, siendo delineado en 1905 por el Ingeniero José H. Moyano, junto a la estación de La Toma, sobre tierras donadas por Don Pedro Garciarena.
 
La Toma, pronto se transformaría en un centro minero, dedicado en especial al mármol onix, descubierto en 1895 en las Canteras de Santa Isabel, ubicadas en el Cerro Tiporco.
Fundada el 31 de marzo de 1906, el nombre de la ciudad de La Toma proviene de la toma de agua construida en 1850 en el Río Rosario por el hacendado francés Carlos Bett.